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La danza luminosa

  Naturalidad, paz, sensaciones positivas... Cuando te sientas así con lo que estás haciendo no cejes en tu empeño y sigue adelante. Tu corazón te marcará la pauta para que el camino se vuelva luminoso sin necesidad de llevar zapatitos rojos. Las baldosas serán de oro por si solas y tú no estarás en el mundo de oz sino donde debes estar. Apaga el interruptor de la mente. Confía en ti mismo. Tus intuiciones serán la guía para decidir en las encrucijadas vitales. Despierta y vive porque la oportunidad que se te ha dado de estar aquí es única. Tú eres único. El momento es único. La energía sigue revoltosa con su danzar sutil marcando el orden caótico, el caos ordenado, el movimiento sin límite. Tú eres un bailarín más con una coreografía propia. Sí, formas parte del cuerpo de baile, como todos formamos parte de él, pero tienes el don y el derecho de marcar tu propio estilo en tu danzar cotidiano. ¡Hazlo! Lo que hagas intenta hacerlo con plena consciencia, al ciento por ciento. Las cosas son lo que son y están ahí por algo. Aprovechalas. No te vayas a los extremos porque entonces te perderas la inmensa belleza de la gama de colores vitales que se expresan a cada momento en todo su esplendor. Acéptalos. Acéptate. Conócelos, porque conociéndolos te conoceras a ti mismo. No hay destino sino viaje. Ahí es donde está la experiencia enriquecedora. ¿Para qué llegar el primero si no disfrutas de la carrera? ¿Competir? ¿Ser mejor que? Nada de esto tiene sentido. Todos somos iguales. La competición y la exigencia parten de la comparación. La comparación parte de la distinción. La distinción parte del ego. ¿Quien te crees que eres? Eres tú, nada más... y nada menos. Conócete y el universo y tú sereis uno.
30/11/2007 21:56. juanluna #. Espiritualidad

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