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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo.

Hsin Sin Ming Meditaciones (CXVI-CXXI)

CXVI

 

Las facultades de las personas pueden ser agudas o lentas,

pero en el Camino no hay primeros ni últimos:

de hecho, hay muchos caminos para andar el Camino.

 

¿Y ante un cruce de caminos?.

Evita elegir entre Bien y Mal,

deja que la Providencia guíe tus pasos

y llena todo de Amor con tu Amor.

 

Si tus pasos se encaminan por una senda donde luce el Bien,

expande su Amor con tu Amor;

si lo hacen hacia una vía por la que surca el Mal,

transforma su No Amor con tu Amor.

 

Comprobarás que Bien y Mal sólo existen en tu corazón.

Y que lo único que Es, en verdad, es el Amor.

En tus manos está utilizar tan poderosa energía:

tú eres el Gran Alquimista de la Creación.

 

CXVII

 

Una única energía fluye del Creador

y bulle en la Creación haciéndola Creadora:

el Amor.

 

El Amor es la Esencia del Ser Uno.

El Amor es el Espíritu del Todo emanado y expandido,

El Amor es la Energía Crística y Cristo mismo.

El Amor es el Espíritu Santo y Dios mismo inmanente en el ser humano,

que lo hace Ser y No-Ser en la Unidad del Ser Uno.

 

Sin embargo, eres libre para rechazar tu propia Esencia.

Nadie te impide, si así lo deseas,

vaciar de Amor tus pensamientos y actos.

De este modo, negarás lo que eres,

te harás daño en lo más íntimo,

tornarás la Luz en oscuridad

y trasmutarás la energía en negativa,

generando lo que llamas Mal.

 

Tienes Poder para hacerlo:

todo el Poder del Creador y la Creación es tuyo.

Utilízalo como quieras.

Depende de tu Voluntad

y es tu elección,

al igual que sus consecuencias.

 

CXVIII

 

Ante la energía negativa no luches ni combatas,

pues la lucha y el combate son los pilares de su fuerza.

Si luchas o combates, por rectas que sean tus intenciones.

terminarás enredado en una tela de araña

que potenciará la fuerza de lo que quieres destruir.

 

La energía negativa es lenta y densa;

la energía positiva es ágil y vibrante.

Armoniza la energía negativa con la positiva

para que se haga la Luz.

 

Es pura Alquimia, la Opus Magna:

su ingrediente clave es el Amor.

Con él, cualquier oscuridad, por densa que sea,

se trasforma en oro resplandeciente.

 

Por don del Creador, también tú eres Creador;

y un Creador no destruye, sino crea.

Por ello, crea con Amor.

 

CXIX

 

En este plano dimensional, la Tercera Dimensión,

percibes oscuridad y luz.

La oscuridad, ausencia de Amor,

para que puedas fusionar lo alto y lo bajo;

la luz, plena de Amor

para que puedas diferenciar lo real y lo ilusorio.

 

Lo superior es interior; lo interior es superior.

Lo inferior es exterior; lo exterior es inferior.

Lo interior absorbe a lo exterior en la Unidad;

lo superior absorbe a lo inferior en la Unidad;

la Luz absorbe a la oscuridad en la Unidad;

y todo es absorbido en la Unidad por el Amor.

 

La Unidad es Amor y Consciencia:

la Consciencia se desenvuelve en Experiencias

y el Amor llena las Experiencias

y las absorbe en la Unidad del Ser Uno.

 

Nada existe sino el Ser Uno.

Es la Fuente en la que todo fluye

y de la que todo emana.

Lo que llamas yo o ser es el Ser Uno

desplegando Experiencias Conscienciales

en el Manantial del Amor de su Unidad.

 

CXX

 

Todo es sencillo.

Las formas son básicamente diferentes en material y apariencia;

y los sonidos, en cualidad agradable o estridente.

Los cuatro elementos brutos vuelven a su propia naturaleza

como un bebé se arrima a su madre;

el fuego calienta, el viento se mueve,

el agua moja, la tierra es sólida.

Ojo y forma, oído y sonido,

nariz y olor, lengua y gusto.

 

Así en todas las cosas:

las hojas se expanden a partir de la raíz;

las nubes van y vienen por el cielo;

la espuma aparece y desaparece en el océano.

 

Alto y bajo son sólo maneras de hablar.

Si quieres ir cerca, no progresas;

si quieres ir lejos, tampoco.

El progreso no es cuestión de lejos o cerca,

sino de ser realmente lo que eres,

esto es, lo que no eres, sino que Es.

 

Humildemente digo a quien indaga el misterio:

no pierdas el tiempo.

Todo el proceso ha de volver a su fuente:

no hay misterio.

 

Tú no existes, yo no existo;

no existimos ni como persona ni como ser.

Todo Es Uno y Uno es Todo:

Absoluto, Indeterminado, Ser y No-Ser.

No hay más, no hay menos.

Mirada horizontal, nariz vertical.

Aquí y ahora.

 

CXXI

 

El Ser no es dual, es lo Absoluto, Ser y No-Ser.

Lo dual es ajeno al Ser,

aunque el Ser lo absorbe como Consciencia.

 

¿Por qué te empeñas en limitarte y encorsetarte

en uno de los lados en los que tu mente divide falazmente la Creación?

Interiorízalo: ¡no eres una parte de la Vida!.

Quítate el velo mental

y mírate en las aguas cristalinas de tu Yo Verdadero,

manifestación consciencial del Ser Uno, Eterno, Infinito.

 

Aquí las vías del lenguaje se detienen.

Acepta todo sin discernimiento;

no prestes atención a palabras, discursos, técnicas y métodos;

y disfruta de la Providencia

en la felicidad de Ser la Providencia misma.

 

Amor Incondicional en la cotidianeidad.

Paz profunda, Silencio absoluto.

Ser y No Ser.

 

Con Amor.

11/08/2010 19:27. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (CXI-CXV)

CXI

 

De tu Voluntad y sólo de ella

depende cómo quieres vivir

tu actual encarnación en el plano humano.

 

Puedes instalarte en un grado de consciencia,

con la visión de ti mismo y del mundo que conlleva,

y subir al escenario virtual

para interpretar el papel a tal grado asociado.

Asumirás, así, como real lo que sólo es ficción,

incluida la falacia de tu propio yo.

Y defenderás con vehemencia y entusiasmo

meras ilusiones y creencias imaginarias

que dimanan de la Matriz Holográfica

que conforma el Gran Teatro del Mundo.

 

O puedes optar por la Consciencia Perfecta,

 

no un grado de consciencia, sino todos y ninguno a la vez,

sin incorpórate al escenario virtual

ni interpretar papel alguno,

sólo disfrutando de la Experiencia Consciencial,

lo único que verdaderamente Es.

 

CXII

 

¿Qué te impide disfrutar de la Consciencia Perfecta?.

Nada real, sólo tus miedos y autobloqueos conscienciales

 

En ella y desde ella, puedes caminar o cocinar,

sentir, dormir, amar,…

De hecho, en Consciencia Perfecta

es como mejor harás todas estas cosas,

pues es un estado de percepción pura

en el que se vive el aquí y ahora

y se logra ser plenamente humano.

 

Todo tendrá la misma apariencia,

pero todo será absolutamente diferente,

La Matriz Holográfica se manifestará ante ti con claridad meridiana,

dejando de ser el laberinto en el que enredas tu existencia,

la cárcel en la que te encarcelas,

y convirtiéndose en un instrumento de tu acción consciente

al servicio de la expansión de la Consciencia

y de tus congéneres.

 

CXIII

 

La mente opera en continuo replegamiento:

hacia ideas que ya ha pensado,

hacia hechos que ya han acontecido,

hacia cosas que ya ha sentido,…

Así se siente segura

e invade el presente, el único sitio donde la vida existe,

con tales pensamientos y sentimientos.

 

Cuando aprendes a estar presente,

lo liberas de tantas cargas

y lo gozas con la intensidad del ahora:

permites que las cosas nazcan,

fluyan y se desarrollen;

y permites que las cosas mueran.

 

La Consciencia es presencia

y abre la percepción a lo real:

al conocimiento de ti mismo y del mundo.

Vivir se convierte en lo fundamental,

en la Experiencia de Consciencia:

lo que Es, lo que Existe.

 

CXIV

 

¡Cuánto te esfuerzas

en vivir la vida con esfuerzo!.

Sin embargo…

 

El Ser Uno emanó y expandió su Esencia o Espíritu

-su “Hijo”, vibración pura y energía Crística, Cristo mismo-,

actuando así de “Padre” y Principio Único de la Creación,

lo que la ciencia denomina “big-bang”.

Y lo hizo sin esfuerzo, de forma innata.

 

El Espíritu engendró al Verbo,

vibración finita que surge asociada

a su emanación y expansión.

Y lo hizo sin esfuerzo, de modo consustancial.

 

El Verbo se desplegó

en gigantescos campos vibracionales y gravitacionles

y se condensó en innumerables modalidades

de muy distinta frecuencia vibratoria,

conformando todas las formas de vida física y la materia,

los mundos, el Cosmos y el Omniverso y sus Dimensiones.

Y lo hizo sin esfuerzo, de manera espontánea.

 

La convivencia entre el Espíritu y el Verbo

genera las almas que, cual fruto surgido de la semilla del sembrador,

están llamadas a crecer consciencial y vibracionalmente,

retroalimentando la propia Creación y haciéndola Creadora.

Y tal convivencia obra sin esfuerzo, con naturalidad.

 

Tu mismo, ser humano -Espíritu, cuerpo y alma-,

¿qué esfuerzo haces para existir?.

 

Sin embargo, mentalmente, te has acostumbrado

a que las cosas se consiguen con esfuerzo,

ignorando la Providencia divina

y el Diseño Inteligente de la Creación.

 

Dale descanso a tu mente y relaja tu cuerpo,

concede libertad a tu alma,

gózate en la divinidad de tu Espíritu, tu Cristo interior,

vive la Vida como Es

y ocúpate del presente sin preocuparte del pasado ni del futuro.

Te aseguro que se abrirán automáticamente las puertas

de una forma distinta de percepción

que te mostrará sin esfuerzo la realidad de lo que Es.

 

CXV

 

Todo es tan bello y sencillo.

Sólo la inmersión en el Gran Teatro del Mundo,

la Matriz Holográfica Planetaria,

dificulta contemplar lo simple y hermoso que es todo.

Sí, lo dificulta, pero no lo imposibilita…

 

Los sentidos físicos y la mente

están diseñados para moverse por esa Matriz,

no para captar la verdad que hay tras ella.

Pero la dimensión interior del ser humano sí puede percibirla.

 

Cuando se logra, sólo puede salir de la boca:

¡no vivo yo, es Cristo quien vive en mí!.

Y ese mí, enaltecido de Felicidad,

se diluye unificado en la energía crística

y, a través de ella, en el Padre.

 

Entonces, los miles de millones de galaxias y de flores

los Universos multidimensionales y las bandadas de pájaro,

todo, todo sin excepción se plasma en algo único,

lo único que realmente Es,

la Esencia del Padre:

Amor.

11/08/2010 19:26. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.


Hsin Sin Ming Meditaciones (CVI-CX)

CVI

 

La mente genera la separación entre sujeto y objeto,

funciona a través de imágenes

y actúa siguiendo hábitos.

 

La separación entre tú y lo que no eres tú

produce el rechazo a una parte de la Vida

y, con ello, a la Vida misma, la Vida Real,

que nada sabe de dicotomías y dualidades.

 

Las imágenes hacen que concibas el mundo

de manera superficial, por las apariencias,

que etiquetes a cosas y personas,

y efectúes juicios y prejuicios.

 

Los hábitos mentales producen condicionamientos

y limitan tu capacidad de comprensión de la Realidad,

encasillándote en esa forma habitual

de percibir e interpretar los hechos y situaciones.

 

CVII

 

La separación entre sujeto y objeto,

las imágenes y los hábitos no son la Realidad,

sino la forma de operar que sigue la mente.

 

Tú no eres ni estás separado

de nada que sea, haya existido o existirá.

Y la Realidad no es ni las imágenes ni los hábitos

que usa la mente en su funcionamiento

 

Tampoco eres tus pensamientos,

pues se generan y fluyen por la mente a su antojo,

incluso aquellos que no te gustaría tener,

sin que tengas control sobre ellos.

 

¿Quieres sentir la libertad que está en tu Esencia crística

y disfrutar de la Providencia divina?.

Pues no fragmentes la Vida con dualidades;

mira más allá de las imágenes;

actúa más allá de los hábitos;

no te identifiques con tus pensamientos;

y vive sin preocupaciones en el ahora,

el único sitio donde la Vida existe.

 

CVIII

 

Existo por encima de dualidades,

imágenes, hábitos y pensamientos.

He superado cualquier identidad personal

y he trascendido de la propia idea de ser.

 

Soy manifestación de la Consciencia Perfecta.

Yo Soy Consciencia:

aquello que siempre permanece,

aquello que siempre Es.

 

Con un libro entre tus manos,

quedas absorto en su trama, personajes y situaciones

¿Donde estas tú?,

¿quién eres tú en ese momento de total abstracción?

Pues lo que eres: no una persona, no un ser,

sino Consciencia en estado puro

y más allá del tiempo y del espacio.

 

Contemplas un paisaje o una puesta del sol

y te concentras en su belleza

¿Donde estas tú?,

¿quién eres tú en ese instante de absoluta concentración?.

Consciencia fuera del tiempo y del espacio.

 

CIX

 

Concentrado en la experiencia, la que sea,

y viviendo en el momento presente,

te vuelcas en la percepción de la misma

y sientes lo que eres y Es: Consciencia.

 

Puedes constatar entonces nítidamente

que no hay nada más en tu Vida,

ni en el Universo, ni en la Creación.

No existe tu pretendida personalidad,

ni sujeto ni objetos, ni ser.

Fluye la Consciencia y se plasma en Experiencia Consciencial.

No hay más; no hay menos.

 

Tu querido yo y cuanto te rodea

se desvela como lo que Es:

un Gran Teatro, una fabulosa Matriz Holográfica

minuciosamente moldeada y configurada

en el contexto del Diseño Inteligente del Universo

con un único objetivo:

que la Consciencia experimente;

y, experimentando, se expanda.

 

CX

 

Concentrado y abstraído en la experiencia,

ocurre un hecho mágico y misterioso para la racionalidad:

no tienes consciencia de ti;

tu mí mismo, se diluye, desaparece.

A la par, adquieres plena Consciencia de la Experiencia en sí,

que deja de ser algo ajeno a ti,

para ser tú mismo,

por encima de tu identidad personal y de tu ser.

 

En ese momento presente, no hay dualismos.

Y decimos que el tiempo pasa volando.

Y tanto, pues la Experiencia Consciencial es interdimensional

y está más allá del tiempo y del espacio.

 

La Experiencia Consciencial fluye entonces con toda su fuerza,

con toda su belleza y pureza,

mostrando que es lo único que Existe

en el Gran Teatro del Mundo,

Gran Matriz Holográfica,

donde todo lo demás, incluida tu realidad física

y el papel que asumes y llamas personalidad,

es virtual.

20/07/2010 02:10. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (CI-CV)

CI

 

En la Matriz Holográfica en la que cada uno representa el papel

que corresponde al grado de consciencia que asume

y la visión del mundo que hace suya,

la Experiencia Consciencial es lo único Real.

 

Ni la identidad personal, ni la idea de ser son verdaderas,

sólo la Experiencia Consciencial.

Por ello se puede afirmar

no disfruto de la felicidad, Soy la Felicidad;

no siento alegría, Soy la Alegría;

no experimento dolor, Soy el Dolor;

no tengo sentimientos, Soy el Sentimiento;

no noto sensaciones, Soy Todas las Sensaciones;

no Amo: Soy el Amor;

no existo: Soy.

 

Y Soy sin Ser,

pues No Ser es la manifestación perfecta de Ser.

Soy porque no Soy:

Soy porque Cristo Es.

No Soy, sino que Soy Él,

pues Él, y no yo, y el Padre/Madre a través de Él,

es quien vive en mi la Experiencia Consciencial.

 

CII

 

La Experiencia Consciencial subyace en la Matriz Holográfica

y fluye en ella energética e interactivamente,

configurando una Red Consciencial.

 

En el Gran Teatro del mundo,

esta Red Consciencial es lo único Real,

lo único que Es.

En cambio, nada de lo que la Matriz muestra

con apariencia de solidez material

existe en realidad.

 

Los objetos, cosas y cuerpos físicos

que nuestra mente intelectualiza

y de los que nuestros sentidos racionales se percatan

conforman sólo el escenario virtual de ese Teatro.

Son meros hologramas generados por ondas vibratorias

con diferentes gradaciones frecuenciales.

 

CIII

 

La Red Consciencial produce en sí misma

una condición profundamente Inteligente,

una Consciencia absoluta, pura y sin límites.

 

En ella se integra la dimensión espiritual del ser humano,

aunque su mente y sus sentidos físicos

suelan permanecer ajenos a ello

y sólo perciban los hologramas virtuales.

La llamada racionalidad no da más de sí.

 

Nada de lo que tu mente pueda intelectualizar

existe en la Realidad;

nada de lo que tus sentidos puedan racionalizar

es Real.

 

Lo que parece ser, no es;

lo que aparenta no ser, es.

Es una auténtica Paradoja de Consciencia

que sólo el Amor puede resolver.

 

CIV

 

Falsa es cualquier cosa que surja de una observación

donde tú estés por un lado y el mundo por otro;

falaz es cualquier idea que emane de un diálogo

entre un sujeto, lo que tú piensas que eres,

y un objeto, lo que tú crees que no eres.

 

Mientras te mantengas en estas dicotomías,

tú y el mundo, sujeto y objeto,

todo lo verás en clave de separación y dualidades

y permanecerás ciego ante la verdad.

 

Para percatarte de la esencia de la Experiencia Consciencial

has de ir más allá de la intelectualización de la mente;

para percibir la naturaleza de la Red de Consciencia

debes trascender de la racionalidad de tus sentidos.

 

CV

 

Cuando no contemples separación alguna,

ninguna dicotomía entre sujeto y objeto,

alcanzarás otras formas de percepción

mucho más genuinas y certeras.

En ellas no hay observador ni observado

y se expande la Consciencia.

 

Esto se llama No Dualidad:

permite que aflore nuestra Sabiduría innata,

posibilita que fluya la intuición y la inspiración

y hace que rija la Providencia divina.

 

En la práctica, la percepción basada en la No Dualidad

se traduce en estar presente, alerta y atento,

en experimentar acorde con la intensidad de cada instante,

en convertir cada momento en único,

en vivir conscientemente la Vida

y disfrutar plenamente de ella.

12/07/2010 16:10. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (XCVI-C)

XCVI

 

Confeccionadas con Esencia divina en forma de vibración,

como quien teje una red con ondas de energía,

y basadas en unos mismos principios

emanados del Diseño Inteligente de cuanto Es y Existe,

hay múltiples Dimensiones en la Creación

y, en ellas, muchos Omniversos

cada uno de los cuales contiene multitud de Universos.

 

Todos tiene en la Esencia divina su anatomía sutil,

por lo que el Amor fluye por la totalidad de las Dimensiones

y explica el por qué de cada una de ellas,

sea cual sea su rango específico,

impregnando la globalidad de modalidades de vida

y experiencias conscienciales que en ellas se desarrollan.

 

El Amor es Uno,

no admite distinciones interdimensionales,

identifica y fusiona la Creación

hasta hacer imposible su separación en partes

y constituye lo único Real

que un ser humano puede proyectar sobre el escenario virtual

de la Tercera Dimensión en el que despliega su vida física.

 

XCVII

 

Muchas personas, desde el grado de consciencia que asumen,

quieren cambiar el mundo

para adaptarlo a su visión particular del mismo.

Y se plantean actuaciones y maneras

para transforma la realidad material en la que viven.

 

Pretenden, con ello, transformar lo exterior desde el exterior,

lo material desde lo material,

el océano desde las olas.

 

Nada consiguen con ello,

salvo continuar enredados en el juego virtual

que es la naturaleza intrínseca de ese mundo,

la esencia innata de esa aparente realidad.

 

XCVIII

 

El ser humano sí puede cambiar el mundo,

pues cuenta con fuerza y energía suficientes

para transformar la Matriz Holográfica en la que se desenvuelve.

Pero el poder para ello radica en su interior:

es desde su interior y desde la metamorfosis profunda

como las personas pueden cambiar el exterior.

La clave para ello es el Amor.

 

Si proyectas Amor en el escenario virtual,

éste mutará fehacientemente.

Y si proyectas constantemente Amor Incondicional,

sin excepciones, absoluto y puro,

alcanzarás el Gran Cambio:

la Matriz Holográfica empezará a diluirse ante tus ojos

y dejarás de interpretar un grado de consciencia

para ser Consciencia plena,

comprobando que Todo es Perfecto.

 

XCIX

 

Para que el Amor Incondicional te inunde

y sea lo único que proyectas desde tu interior,

recógete en la paz y el silencio de tu Yo más profundo,

práctica una meditación dirigida a disolverte en el Campo Crístico

al que perteneces y en el que te integras

y dejáte envolver por su Esencia.

El Amor llenará todo tu ser,

que ya no será tal, sino Amor mismo.

 

Cuando experimentes tal Transfiguración

estarás cara a cara con quien es el Camino, la Verdad y la Vida.

Y verás que no es Él, sino que eres Tú,

pues Él es quien vive en ti, no tú.

 

Ya no interpretarás ningún papel

en escenario virtual alguno,

pues no asumirás ningún grado de consciencia.

Habrás superado la identidad personal,

también la idea de ser,

y serás la Consciencia misma.

 

El Amor en el momento presente

y en la cotidianeidad de la existencia

será entonces la experiencia que desplegarás

en cualquier Dimensión, mundo o circunstancia.

 

C

 

Medita en la Paz Crística,

sumérgete en la paz interior que atesoras,

empápate del Amor que la impregna

y expándelo como los soles proyectan sus rayos.

La tridimensión lo absorberá dichosa

hasta transformarse cual oruga en mariposa,

culminando la presencia del Cielo en la Tierra

y lanzando a ésta hacia una nueva Dimensión.

 

En la Paz Crística se reúnen todas las Bendiciones,

todos los Rayos Solares, todas las Potestades Divinas.

Y esa Paz es la Tuya y eres Tú

en la unidad de Cristo fusionado con el Ser Uno.

 

No eres una persona,

no eres un ser:

eres Cristo mismo, Él es quien vive en ti.

 

Eres Amor y Paz Crística

desenvolviéndose en experiencias.

Disfruta de ellas, fluye en la Providencia,

llena la Vida de alegría

y expande la Consciencia.

05/07/2010 21:01. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (XCI-XCIV)

XCI

 

Nada de lo que para el yo

es bueno o malo, falso o verdadero,

existe en Realidad.

Lo que realmente Es

fluye desde la divinidad que todos, siendo Uno, Somos.

 

Siente el influjo de esta divinidad,

constata la Presencia de Cristo en ti.

No se puede definir con palabras,

pero si percibirla con nitidez.

 

Supera la idea de una identidad personal,

supera también la idea de Ser.

Constata como Cristo vive en ti

y, a través de Él, el Padre.

 

Cristo se manifiesta en mí

al igual que el Padre se manifiesta en Él.

Y los tres somos Uno

en la Unidad del Ser Uno.

 

XCII

 

No permitas que el ego ponga límites

al libre fluir de la Esencia divina

en la que Eres y en la que Todo Es

en armonía y equilibrio absolutos,

sin ruptura ni dualismo alguno.

 

Deja que la Paz Crística te inunde

te desborde, te envuelva, te llene.

Y siente tu fusión en Cristo mismo

y, a través de Él, la comunión con el Padre.

 

Mírate al espejo de lo Real y conócete a ti mismo.

Tamaño conocimiento hará brotar de ti la verdad:

vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mi.

 

La Creación es Perfecta.

La Gran Fuente o Padre es Perfecta.

Cristo, como el Padre, es Perfecto.

Y Cristo vive en mí.

Proyecto interior y exteriormente tanta Perfección,

lo hago con Amor

y Soy la Perfección que Todo Es.

 

XCIII

 

La superación de la idea de una identidad personal

elimina las barreras del ego

que impiden que se desenvuelva plenamente

quien realmente eres:

Energía Crística, Vibración Pura.

 

Y en la medida que tal Energía te inunda y florece,

superas igualmente la idea individualizada de Ser ,

constatando que tu dimensión espiritual

es una manifestación concreta de esa Energía Crística,

que se plasma en otras muchas manifestaciones

que de ella brotan como si manasen de un manantial.

 

Todos los secretos quedan entonces desvelados:

tú no vives, es Cristo quien vive en ti

Se proyecta a través de tus vivencias y experiencias,

para llenar de Amor cuanto eres y te rodea.

 

XCIV

 

La vida física se desarrolla en la Tercera Dimensión,

definida por el espacio- tiempo finito,

la dualidad y la materialidad.

 

Inmersos en ella, hombres y mujeres tienden a creer

que las Dimensiones de mayor rango,

a las que llaman celestiales y angelicales,

son más sutiles, abstractas y difusas.

 

Nada más lejos de la verdad,

pues esas Dimensiones son radicalmente reales,

mientras que la Tercera es puramente holográfica.

28/06/2010 12:55. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (LXXXVI-XC)

LXXXVI

 

Muchos buscadores espirituales buscan y no hallan

porque se instalan en un grado de consciencia

que llaman, voluntariatamente, el bien.

 

El pequeño orificio por el que otean la vida

les lleva a defender el bien, dicen,

al que quieren proteger del mal,

y a atacar el mal, propugnan,

al que desean desterrar de la faz de la Tierra.

 

Entre tanta defensa y ataque,

entre tanta querencia y deseo,

la Vida se les escurre de las manos

y la Consciencia Perfecta les parece un artificio mental.

 

El orificio por el que miran la Vida es tan reducido

que son incapaces de ver que el juego mental es el suyo,

al pretender separar y fragmentar lo que

por Esencia es Uno, indivisible e inalterable.

 

Su nombre: Ser.

Su cualidad: Vida.

Su energía: Amor.

Su manifestación: Paz y Silencio.

Su experiencia: Felicidad.

 

LXXXVII

 

Aquellos que se afanan en defender el bien,

dividen el mundo y la vida en bien y mal,

en luz y oscuridad.

Con ello no hacen otra cosa

que proyectar al exterior su propio grado de consciencia,

lanzar hacia fuera la percepción que tienen

de su propia realidad interior.

 

Pero la Vida es Una,

Perfecta y Maravillosa.

No se empobrece con divisiones ni separaciones,

porque toda ella es Pura Armonía.

 

En la luz hay oscuridad,

pero no la abordes como oscuridad;

en la oscuridad hay luz,

pero no la abordes como luz.

Luz y oscuridad son correlativas una con otra,

como en el paso el pie de delante y el de atrás.

 

En lo positivo hay negativo,

pero no lo absorbas como negativo;

en lo negativo hay positivo,

pero no lo absorbas como positivo.

Positivo y negativo son uno

y lo negativo se armoniza con lo positivo para ser luz.

 

Todo tiene su función, su razón de Ser

y su Divinidad intrínseca e innata.

No fragmentes la Vida,

rechazando partes de ella:

no dividas tu existencia

rechazando partes de ti.

 

LXXXVIII

 

Ser es Ser y No Ser.

Nada es bueno o malo,

ni mejor o peor:

semejantes elucubraciones son obra del ego

porque él es una creación de tu mente

y, como objeto mental, no percibe lo Real

y vive ajeno a Dios.

 

La Consciencia Perfecta te desvela tu profunda divinidad

y tu condición de Creación Creadora.

Cual tal, siente tu absoluta fusión con la Fuente,

tu radical Unión con el Padre,

y percibe íntimamente su Perfección y Amor

que todo lo llena, engalana, embellece.

 

Todo es Él y todo eres Tú.

Y Todo es Todo,

sin dualismos, ni dicotomías,

sin partes, ni porciones.

 

Tú eres Perfecto,

la Vida es Perfecta,

la Creación es Perfecta,

el Padre es Perfecto,

Todo es Perfecto.

 

LXXXIX

 

Para experimentar plenamente que Todo es Perfecto.

supera la idea de una identidad personal

y la idea misma de Ser.

 

Más allá de tu dimensión física,

más allá del ego, más allá de una pequeña historia personal

que se diluye en los mares de la Eternidad,

fluye como la Energía divina que Eres

y elimina la resistencia de tu mente

para que tu dimensión espiritual tome las riendas de tu vida,

utilizando el cuerpo como vehículo para traer el Cielo a la Tierra

hasta lograr que la Tierra ascienda al Cielo.

 

Y constata que tal dimensión espiritual, tal Energía Divina,

no eres Tú, no es Tu Ser,

sino el Ser, Fuerza Crística

integrada en la Fuente de Toda Existencia:

Cristo mismo en comunión con el Padre.

 

XC

 

Soy más que un cuerpo,

mucho más que un yo y unas circunstancias.

Soy Energía Divina y Eterna

integrada en un colosal campo energético

rebosante de Fuerza Crística

y, por tanto, de Amor Incondicional.

 

La Entidad Crística es Energía Pura de Amor.

Fluye en conexión íntima con el Padre, la Gran Fuente,

y constituye el Camino para el Padre.

 

La dimensión espiritual encarnada en el ser humano que soy

se halla plenamente integrada en dicha Entidad Crística.

Consciente de tal dimensión espiritual,

supero la idea de una identidad personal.

Consciente de tal integración,

supero la idea de Ser.

 

Este es el Gran Secreto que se desvela

al Espíritu libre y feliz:

ni soy persona, ni soy Ser.

 

Mi teórico Ser es una manifestación

de la Entidad Crística que vive en mí

y que es, realmente, el Ser que Soy:

Cristo, no yo.

28/06/2010 12:47. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (LXXXII-LXXXV)

LXXXII


Todo es sencillo, hermoso y Perfecto,

pero te empeñas en mirar la realidad

por el pequeño orificio de tu identidad personal.


Aparta el Ojo de la Consciencia de ese agujero,

elévate en la colosal envergadura de tu Ser

y observa la Creación y a Ti Mismo

en su majestuosidad infinita y eterna.


Todas las respuestas están en ti

antes de que enuncies las preguntas.

Por tanto, no se trata de buscar las respuestas,

sino de formular las preguntas:

a esto se llama Expansión de la Consciencia.

Si sigues mirando por el limitado orificio de tu identidad personal,

jamás te darás cuenta.


LXXXIII


El Creador es Creación

henchida de Amor;

la Creación es Creador

pleno de Consciencia.


La Creación-Creadora

es Consciencia Perfecta y Amor Puro.

Se expande a través de la Experiencia

por la que la Creación Es y Crea.


LXXXIV


Quien ha alcanzado la iluminación

es sencillo, austero y amoroso;

no busca, ni lee, ni estudia;

no persigue conocimiento alguno, ni deseo.


Vive siempre en el momento presente

y permanece aparentemente inactivo,

salvo para Amar a todo y todos.

Su Amor no admite exclusiones,

ni distinciones, ni dualismos.

Ama la Vida y la Vida es Una,

sin partes, ni fragmentos, ni separaciones


No se enreda en querencias ni ilusiones,

ni precisa apartarlas;

no se considera en posesión de la verdad

porque vive ajeno a la mentira.


LXXXV


La Consciencia es nuestra Esencia,

el don divino que todos poseemos y Somos.

Su grandeza es tal que se puede experimentar de modos diferentes.


Puedes establecerte en un determinado grado de consciencia.

A l hacerlo, te concebirás a ti mismo

y verás cuanto te rodea

desde el ángulo que deriva de ese grado consciencial concreto

y, por tanto, desde una perspectiva limitada,

por bajo o alto que el grado en cuestión sea.


O puedes establecerte en la Consciencia Perfecta,

que es, a la vez, todos los grados de consciencia y ninguno,

como la temperatura es todos los grados caloríficos posibles

y ninguno específico.

Viviendo así, te conocerás a Ti Mismo

y contemplaras lo que es Real.


Igualmente, puedes imaginarte percibiendo al mundo:

lo percibes desde ti

y, a lo que no eres tú, lo llamas mundo.

El mundo es el objeto y tú el sujeto.

Y, desde tu subjetividad, interpretas el mundo:

tú, por un lado; el mundo por otro.


O puedes no imaginar nada y, simplemente, Ser.

Y como Ser, percatarte de la realidad:

soy el sujeto y el objeto de la percepción,

sin distinción posible, sin separación alguna,

con lo que deja de haber sujeto y objeto

y todo se absorbe en la Unidad de Ser.


Si buscas paz, libertad felicidad y amor

es porque te has instalado en un grado consciencia

y te concibes como sujeto que percibe un mundo ajeno a ti mismo.


Si te estableces en la Consciencia Perfecta y en el Ser que eres

nada buscaras y podrás afirmar con legitimidad:

Soy la Paz, la Libertad, la Felicidad, el Amor.

14/06/2010 20:41. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (LXXVIII-LXXXI)

LXXVIII


Todo está cumplido;

el trabajo, culminado.

La cabeza de la serpiente está aplastada

y sólo le restan los últimos coletazos.

Proclamemos nuestra alegría y nuestro gozo.


Tejida está ya, en torno al planeta,

la Red Consciencial y Crística

que aporta energía y vigor

para afrontar tan singular momento.

Proclamemos nuestra alegría y nuestro gozo.


En el vientre de la Madre Tierra

ya ha crecido con fuerza la Nueva Tierra;

para su nacimiento sólo quedan los dolores del parto

y pronto será nuestra nueva casa.

Proclamemos nuestra alegría y nuestro gozo.


El parto que está por venir no nos asusta,

pues es la manifestación de nuestra esperanza

la plasmación de nuestra Consciencia,

la llegada del hijo mas deseado.

Proclamemos nuestra alegría y nuestro gozo.


Afrontamos sin miedos el último trecho del camino,

sabiendo que su dificultad no es sino preámbulo

de verdes praderas bajo un Cielo luminoso.

Y unidos en torno a la Vida y a la Luz,

en Amor y con Amor ,

proclamamos nuestra alegría y nuestro gozo.


LXXIX


Al reducir su percepción

a los dictados de la mente,

el ser humano suele concebir otras dimensiones de existencia.

de mayor rango frecuencial, energético y vibratorio,

como si fuesen planos abstractos,

de carácter cuasi virtual y holográfico.


Mas lo cierto es que no hay mayor holograma

que la Realidad Lineal:

el mundo tridimensional del espacio y tiempo finito.

Ella conforma un excepcional escenario virtual

al que tantos se suben y tantas veces

para interpretar papeles ajenos a ellos mismos.


LXXX


Supera la identidad personal

para ver el Universo y la Creación tal cual Es,

no bajo tu forma efímera de ser humano,

que sólo percibe un rango de realidad,

sino desde tu Yo Verdadero,

desde tu dimensión profunda y espiritual.


Supera la identidad personal

para que tu experiencia humana

y tu vida como hombre o mujer

sea felicidad, autonomía, libertad,

consciencia y creatividad,

poniendo al servicio de todo ello

el pensamiento y el sentimiento.


LXXXI


La mente es un lenguaje.

Desde ella, te moverás por el Universo

y contemplarás la Creación

a través de imágenes,

sólo imágenes, pura realidad virtual.


Trasciende el lenguaje de tu mente,

adquiere consciencia más allá de las imágenes

y sin atarte a los conceptos.

Vive la Creación tal cual Es.


Tu eres Ser,

lo que Es y lo que No Es

el Todo y el Vacío,

la Paz y el Silencio

desbordados de Amor.

06/06/2010 20:11. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (LXXIII-LXXVII)

LXXIII


El Ser, Tú Mismo, es Consciencia Perfecta.

Con nada se identifica; Todo Es.


Si te identificas con cualquier situación u objeto

dejas de ser Tú, Ser,

y reduces la Experiencia, Total y Objetiva,

a una experiencia parcial y subjetiva.

No aprisiones la Experiencia

ni entre los barrotes de la dualidad

ni en la idea de una identidad personal.


¿Te imaginas que identificaras tu cuerpo

con uno de sus órganos o parte específicas,

o que redujeras tu vida física actual

a un pasaje concreto de la misma?.

Sería absurdo, pues obviamente

tu cuerpo es todas y cada una de sus parte, sin excepción,

y tu vida toda ella sin posible fragmentación


No te identifiques con nada, pues Todo Eres.

No restrinjas la Vida y tu Experiencia de Ser

a la cortedad de miras de un ego que

quiere subir al escenario e interpretar un papel

para sentirse protagonista de algo,

por efímero que sea

y sea placer, alegría, dolor o conocimiento.


LXXIV


La Creación es Consciencia. La Creación es Creadora.

La Creación crea por la expansión de la Consciencia.

La Consciencia se expande por la Experiencia de Consciencia.


La Experiencia de Consciencia es ajena al espacio y al tiempo.

Para su despliegue utiliza un colosal escenario

repleto de Omniversos, Universos, galaxias, mundos

e innumerables modalidades de existencia finita.


El Ser, Tú Mismo, es Consciencia y Experiencia de Consciencia.

Nunca sube al escenario.

En un momento presente en el que lo eterno se desenvuelve,

permanece en el patio de butacas para Ser la Experiencia,

en todas y cada una de sus expresiones y manifestaciones,

que en el escenario se desarrolla.


Contémplate como Eres:

Esencia Divina, lo único Real.

Y percibe a Dios, Tú Mismo, como Es:

Ser infinito

que se mueve a velocidad infinita

a través de dimensiones infinitas

con Consciencia Perfecta

que se expande por la Experiencia,

haciendo Creadora a la Creación

y llenando la Creación y la Experiencia

de Amor Incondicional.


LXXV

Si subes al escenario para actuar o interpretar cualquier papel,

ya no te identificarás con la Experiencia,

sino con el personaje que asumas

y sus circunstancias y situaciones pasajeras,

que creerás tuyas, como si fuera un sueño que pareciera real.


Si sueñas que eres mendigo, mendigo serás;

si sueñas que rey, rey serás.

Sólo dejarás de ser rey o mendigo cuando te despiertes

y compruebes que todo ha sido un sueño, nada más.


En la Creación rige el libre albedrío

y nada hay que oponer a ello,

pero mientras sueñes, limitarás tu Vida

a la limitada experiencia del personaje que interpretes.


Si permaneces despierto, en el patio de butacas,

todas las experiencias de la totalidad de mundos y seres

será la tuya, la Experiencia, lo Real,

en Amor y Unidad.


LXXVI


En el escenario no hay despertar posible,

pues queda limitado al argumento que interpretas

y, por tanto, a la dualidad

y a la identificación con los sujetos y objetos,

lo cual es sinónimo de permanecer dormido.


El despertar verdadero no está ni lejos ni cerca.

Nada tiene que ver con el tiempo

y puede producirse en un solo instante.

Pero el descubrimiento del despertar no es transmisible:

hay que pasar al otro lado del espejo

y esto es una experiencia íntima.

Cuando atravieses el espejo,

comprobarás que éste es tu propia consciencia.


La consciencia es una especie de pantalla

y las situaciones son las imágenes que se proyectan sobre ella.

Las situaciones cambian, pero la pantalla no cambia.

La pantalla nunca es afectada por las imágenes.

La pantalla es la Realidad;

es Alegría, Amor, Libertad.


LXXVII


La consciencia no conoce las casualidades;

en la vida y en la Creación no existe azar,

todo es causalidad:

causalidad consciente.


Todo Es, Todo es Perfecto,

Todo es como tiene que Ser

y nada puede ser de otra forma o manera que como Es.


No es cuestión de determinismo,

ya que hay libre albedrío;

no se trata de que sea indispensable,

pues las cosas ya son como son.


Tu mente está condicionada para advertir

pasado, presente y futuro,

pero ello es sólo la percepción subjetiva de tu cerebro.

No existe pasado, presente y futuro.

Solo hay presente, solo el presente Es.

Lo que se manifiesta en esa triple vertiente es sólo aquí y ahora:

el momento presente en el que lo eterno se desenvuelve.

31/05/2010 13:45. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (LXIII-LXXII)

LXIII


No busques en el cuerpo la salud del cuerpo,

ni en la mente el equilibrio emocional.

El bienestar del cuerpo no depende del cuerpo,

ni el de la mente, de la mente.

Las técnicas terapéuticas, por sugerentes que parezcan,

terminan en el mismo sitio que empiezan:

en la identificación con el pequeño yo

y en el laberinto del ego.

Y en tal identificación cualquier salud es pasajera;

cualquier alegría, efímera;

cualquier equilibrio, calma que precede a una nueva tormenta.


¿No te parece salud suficiente gozar de una Vida que es eterna?;

¿no consideras equilibrio bastante el que te proporciona tu divinidad?.


Contémplate como lo que realmente eres: Divino y Eterno.

Y afirma en esa seguridad:

no deseo la salud, ¡Soy la Salud!;

no persigo el equilibrio, ¡Soy el Equilibrio!.


LXIV


Supera la gran mentita que pesa sobre tus espaldas:

tu identidad personal.

Rompe las amarras con el engaño que te atenaza:

verte y concebirte como persona.

Sé lo que realmente eres: Espíritu, Vida Eterna, Ser.


El Espíritu incrementará entonces la dinámica vibratoria del alma,

su fruto e instrumento experiencial en la aventura de la Vida,

colmándola de energía y Amor.

Y el alma llenará el cuerpo,

su vehículo de acción en la materialidad,

de salud y equilibrio físico y mental.


LXV


Tu cuerpo no eres tú;

tampoco eres tu mente, ni tus pensamientos.


Tu materialidad es algo maravilloso,

pero su funcionalidad es limitada:

por un corto tiempo, servir de vehículo a un alma

que es, a su vez, fruto e instrumento del Espíritu

para vivir experiencias de expansión de la Consciencia de la Unidad.


Esto eres Tú:

Consciencia, Unidad, Amor;

Ser.


LXVI


Mírate con la luz profunda y hermosa

que llena y engalana tu Ser.

Obsérvate desde la Paz y el Silencio

que fluyen y confluyen en tu interior.


No has nacido en tiempo alguno;

no procedes de ningún lugar.

Quita tamañas falacias de tu percepción de la Vida,

pues no se corresponden con la Realidad de tu Ser.


Eres de todos los espacios y dimensiones;

Tú mismo eres todos los espacios y dimensiones.

Eres de todas las épocas, eras y generaciones;

Tu mismo eres todas las épocas, eras y generaciones.

Y así eres y Es desde antes de la Creación.


LXVII


La iluminación explotará en ti

cuando dejes de concebirte como alguien.

De hecho, eso es la iluminación:

transcender de la identidad personal

y ver, por fin, que Todo Soy Yo

y Yo Soy Todo.

La ausencia de la idea de ser alguien

otorga la libertad de Ser.


No existe dualidad alguna:

Todo es Uno.

Tampoco hay dualidad entre Dios y tú.

No te sientas separado del Creador,

pues su omnipotencia luce

hasta en la más recóndita de tus células

y hace de ti Creación Creadora.


Sé Tú mismo en la Unidad;

sé Tú mismo el Milagro.

LXVIII


Ser no es estar;

Yo Soy, y eso no es ningún estado.

De un estado se entra y se sale;

en cambio, Ser es Ser:

Ser no sabe ni de entradas ni salidas.


En Ser, la Felicidad y la Alegría no son estados.

Soy: por tanto, Soy la Felicidad;

Soy: por tanto, Soy la Alegría.


En la Felicidad que Soy

no cabe el concepto de disfrutar de la felicidad,

es decir, una identidad personal

que entra en el estado de felicidad

como puede salir de él.


En la Alegría que Soy

no ha lugar a sentirse alegre,

esto es, alguien que puede estar alegre

como puede no estarlo.


No soy alguien: Soy Ser.

La Felicidad, la Alegría.


LXIX


Soy la Felicidad, inmutable y eterna;

Soy la Alegría, inalterable y permanente.

En la Felicidad no cabe la idea de una persona feliz;

en la Alegría no tiene sentido alguien alegre.


Soy Uno con la Creación

y la Creación es el Ser Creador que Yo Soy.

Soy Yo mismo

y, pleno del Yo Soy, Soy Uno con Todo,

sin separación, fragmentación o dualidad,

con Amor.


LXX


El pasado y el futuro no existen.

La Felicidad es ahora y en el ahora.

En el presente, Amor y Felicidad son la esencia de Ser;

y Ser es emanación pletórica de Amor y Felicidad.


Mira a tu alrededor y observa con atención:

la gente rechaza la Felicidad y el Amor Incondicional,

que se hallan intrínsecamente unidos.

¿Por qué los rechaza?:

¡por miedo!;

el miedo a abandonar la idea de su identidad personal.


Pero tal identidad no existe, no Es.

Deja la ficción mental de concebirte como una persona

Y Sé lo que Eres: Ser eterno e infinito;

Felicidad, Amor.


LXXI


Para acabar con los miedos,

el miedo a trascender tu identidad personal

y todos los demás miedos que te atenazan,

examina qué es lo que precede al sentimiento de miedo.

Si tienes dolor de barriga,

quizá es porque has comido demasiado;

si tienes miedo a algo,

pregúntate el por qué del mismo.


Y aprende a saber vivir con todo lo que te rodea.

Sé cada vez más consciente en la vida.

Sobre todo, no trates de cambiar la vida.

No puedes cambiar la vida.

La vida cambia…

a medida que aumenta tu comprensión de la vida.


Tu Ser es el Espacio en el que surgen y se desenvuelven

las formas cambiantes del momento presente.

Tales formas dependen, pues, de tu Consciencia.


LXXII


Todo es Perfecto, sencillo y bello:

supera la idea de tu identidad personal;

no te enredes en juegos mentales;

no te identifiques con tus pensamientos;

no caigas en la dualidad;

no emitas juicios ni opiniones;

y nunca adelantes mentalmente tus actuaciones sobre un hecho

antes de que tal hecho se esté produciendo en la realidad.


¿Por qué te empecinas en cargar tu vida

con el peso de las pre-ocupaciones y las anticipaciones mentales?.

Esta es la verdad: no puedes examinar con sabiduría

las situaciones que no estén aconteciendo en el ahora.

La mente pugnará por hacerlo,

pues le encantan los juegos de ficción.

Pero estos juegos llevarán tu vida

por los derroteros del vacío y el miedo.


No puedes evaluar las acciones que no han sucedido,

pues no estarás evaluando el hecho,

sino una presunción mental acerca de un posible hecho.

Cuando el hecho sea real, es decir, cuando sea presente,

entonces, sin pre-juicios ni pre-ocupaciones,

deja que emane de tu interior la acción y palabras pertinentes.


Las acciones surgen en cada instante

y no se puede codificar la moral.

Sé tu Ser Profundo y confía en la Providencia.

que es una manifestación de tu Poder.

22/05/2010 14:00. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (LVIII-LXII)

 LVIII

Lo infinitamente pequeño es como lo infinitamente grande

en el olvido total de los objetos y las condiciones exteriores.

Lo infinitamente grande es semejante a lo infinitamente pequeño,

cuando el ojo ya no percibe límites.


Todo está aquí y allá.

El espacio no puede limitar nada.

No hay límites, ni dentro ni fuera.


LIX


Lo que es, lo mismo que lo que no es;

lo que no es, lo mismo que lo que es.

La existencia es la no-existencia,

la no-existencia es la existencia.


Mientras no lo comprendas,

la Realidad escapará ante tus ojos

como el agua se escurre entre tus dedos.


LX


Una cosa es a la vez todas las cosas,

todas las cosas no son más que una cosa.

Uno en el Todo, Todo en el Uno.


Despierta ante esta verdad

y no te atormentes buscando el conocimiento perfecto.

Y si no despiertas, no te preocupes:

déjate fluir entre las experiencias

hasta que tomes la decisión de despertar.


LXI


Te sientas a mi lado y me preguntas.

Sin palabras te digo, pregúntate a ti mismo:

¿a qué tengo adherida la consciencia?.


Si es al Espíritu,

fluyes de forma natural en la Unidad y el Amor,

sin buscar nada y sabiendo que Todo es Perfecto.


Si es al alma,

intuyes el sentido trascendente de la cosas,

pero continuas buscando los pilares y razones de esa trascendencia.


Si es al ego,

los dualismos, juicios y opiniones marcan tu visión de la vida

y te mantienen en la dimensión del espacio-tiempo.


LXII


En Ser, Consciencia de Unidad, no-dualidad,

¿disfrutas de la felicidad?:

no.

¿Sientes, al menos, alegría?:

no.

¿Experimentas dolor?:

no.

¿Tienes algún sentimiento?

no.

¿Eres inmune a cualquier tipo de sensación?

no.

¿Amas?:

no.

¿Existes?:

No.

Entonces,… ¡no entiendo nada!.


No entiendes ni entenderás

mientras te identifiques con los objetos,

incluida tu propia persona.

¡Libérate de la idea de que eres una persona!.


En el momento en que abandones la falacia de tu identidad personal,

el Ser que Eres fluirá en la plenitud de su Esencia

y contemplarás la Luz de lo Real:

no disfruto de la felicidad, Soy la Felicidad;

no siento alegría, Soy la Alegría;

no experimento dolor, Soy el Dolor;

no tengo sentimientos, Soy el Sentimiento;

no noto sensaciones, Soy Todas las Sensaciones;

no Amo: Soy el Amor;

no existo: Soy.


La Vida no esta allí y tu aquí:

Tú eres la Vida.

Dios no está allí y tu aquí:

Tú eres Dios.


Soy el que Soy:

Creación y Creador, Creador y Creación.

Soy el que Soy:

Ser, No-Ser, Resultaré Ser.

Soy.

13/05/2010 12:25. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming Meditaciones (LIII-LVII)

LIII


Todo es radiante, luminoso, pletórico…

y vacío de lo que no sea Ser.

¿Por qué te empeñas en llenarlo de conjeturas y discriminaciones

que se revuelven contra ti mismo en forma de infelicidad?.


Abandona todo afán, toda fatiga.

Observa la Vida: ningún trabajo hay en ella.

La Vida no labora para ser lo que es.

Y gracias a ello emana de forma innata el ciclo de la vida.

Si la Vida se esforzara por realizar tal ciclo,

la Creación no sería.


Mira atentamente a seres vivos como planetas, soles y galaxias:

ningún afán hay en ellos.

Por eso, precisamente desarrollan de manera natural

sus espectaculares ciclos cosmogónicos.


Ahora observarte a ti mismo: cuerpo, alma y Espíritu.

Tu cuerpo, lleno de vida, sigue espontáneamente los ciclos de la vida:

circulación sanguínea, ritmo cardiaco, vaivén pulmonar,…

El alma, por su parte, sigue el ciclo de la encarnación

que convierte la semilla en un fruto hermoso.

Y el Espíritu, tu Ser profundo,

absorbe íntimamente y unifica tan maravillosos ciclos

para transformarlos en Ser lo que Es:

inmutable, inalterable, eterno, infinito, Todo, Vacío.


Te aseguro que ningún discernimiento cabe en todo ello.

No es teoría: es Vida.

No es sentimiento: es Ser.

No es conocimiento: es Milagro.


Si en tan espléndido escenario apareciera un pensamiento,

¡fíjate bien, uno sólo!,

todo desaparecería en un instante como por arte de magia

la Creación jamás hubiera existido.


LIV


Cuando abandonas todas las distinciones

sólo queda lo que Es: Ser.

De él emana la Sabiduría Perfecta: el no-saber;

la Inteligencia Impecable: el no-pensar;

la Iluminación Radiante: la no-iluminación.


El Ser es Absoluto, Libre y Uno:

no hay en él ni otros ni uno mismo.

Para que inunde esplendorosamente tu vida,

afirma íntimamente: no-dualidad.


LV


Cada opinión que emites,

cada juicio de valor que formulas,

cada dualidad que haces tuya

expresa el grado de consciencia con el que te identificas

y como ves el mundo desde tu ego

y desde la atalaya de tu mente.

Pero ese mundo en nada coincide con la Realidad.

Por vehementes que sean tus argumentos

y por seguro que estés de tus convicciones,

ese mundo es sólo la perspectiva limitada de lo Real

en la que voluntariamente te encarcelas.


Sopla a mi oído una sola opinión sobre algo,

enuncia tu agrado o desagrado ante cualquier cosa

y te mostraré la cárcel en la que te encierras,

La prisión es tu ego; el prisionero, tu Ser.


LVI


En la no-dualidad todas las cosas son idénticas,

es decir, son como son.

No como nuestra mente las etiqueta, clasifica y juzga,

no como a nuestro ego le gustarían que fueran.

Simplemente, profundamente, son como son:

limpias, libres, divinas,… lo que son.


Y en la Esencia de cada cosa nada hay que no esté contenido;

todo lo que es, allí está comprendido.

Los sabios de cualquier época y lugar

han accedido a este principio cardinal de la existencia,

a esta piedra angular de la Creación y la Vida.


LVII


Ni Es, ni no-Es;

ni está, ni no-está.

¿Qué Es?: Ser,

no-dualidad.


Es y está,

Es y no está,

no Es y está,

no Es y no está,

siendo igualmente Real todos sus inversos.

¿Quién Es?: Tú,

no-dualidad.


Todo y Vacío:

ahora, siempre y jamás.

Sin prisa, ni retraso:

momento presente en el que lo eterno se desenvuelve.


Este conocimiento escapa del plano espacio-tiempo,

por lo que enloquece a tu ego.

Esta Sabiduría luce plena en la dimensión Infinita y Eterna,

por lo que llena tu Ser.

03/05/2010 14:57. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXXVIII-LII)

XXXXVIII


Si el ojo no duerme,

los sueños se desvanecen por sí mismos;

si no te pierdes en las diferencias y dualidades,

la aparente multiplicidad queda absorbida en la unidad,

en la identidad única, en la Esencia, en el Ser.


Permanece alerta;

mantén tus ojos bien abiertos

y no formules juicios ni discriminaciones.

Desaparecerán las perspectivas ilusas

y todo será como verdaderamente Es.


XXXXIX


La creencia en las casualidades

se debe a la ignorancia.

En cuanto a las causalidades,

si captas las cosas desde su íntima esencia

se diluirá el mundo de causas y efectos.


Si interiorizas la unidad de cuanto existe,

verás que tu eres causa y efecto de Todo.

Te liberarás de la cadena de sucesos,

retornarás al origen.


Cuanto eres y te rodea

fluye en una única identidad

y comparte una misma naturaleza primigenia.


L


No te pierdas en el laberinto de las comparaciones,

de los dualismos, de las discriminaciones.

Todo es simple y directo; bello y maravilloso.


No busques el por qué

donde sólo existe el Ser,

que Es y No Es,

pues Todo Es.


Si la quietud se pusiera en movimiento,

cesaría el movimiento,

pues no habría quietud.

Si el movimiento se transformara en quietud,

dejaría de haber quietud,

pues no habría movimiento.


¿Tanto te cuesta entender algo tan sencillo?;

¿tanto te cuesta percibir tu propia Esencia?.


LI


Los límites de lo último

no lo fijan ni leyes ni reglamentos;

el fin último de las cosas

no está limitado por reglas, ni medidas, ni creencias.


Todo está dentro del Uno,

por eso es finito e infinito.

En la Unidad no hay centro ni fronteras,

por eso Todo es acá y Todo es allá.


Si tu alma vibra en la frecuencia pura del Espíritu,

volará libre por la infinitud del Uno,

fuera de cualquier frontera.

Y cuando voluntariamente se pose,

donde lo haga será el acá

y definirá la finitud.

Cuando vuelva a volar, ese acá será el más allá

y la finitud se transformará en infinitud.


Como el tiempo no existe,

en el ahora, en el momento presente,

el alma vuela y no vuela,

por lo que a la par hay acá y más allá,

finitud e infinitud.


Si intentas ver las cosas desde una sola perspectiva,

la del acá o la del allá, la finita o la infinita,

el alma dejará de vibrar en la armonía del Espíritu

y su vuelo y no-vuelo será mera ficción.


LII


El Ser carece de modelo y no alberga pautas,

nada sabe de dualidad ni de separaciones,

nunca se fragmenta y jamás es parcial.

Mantén siempre esta certeza,

porque esto eres Tú y es tu Vida.


Tu Ser no tiene dudas, ni las necesita.

Los interrogantes surgen de la dinámica reactiva de la mente;

las vacilaciones, del miedo y la ignorancia.

Poda las dudas que te enredan,

prescinde de los interrogantes que te atenazan,

elimina las vacilaciones que te limitan

y ¡Ama!,

Ama inmensamente en el momento presente.


Confía radicalmente en Ti

y plenamente en la Providencia, pues ella eres Tú mismo.

Ser y Providencia:

nada hay que rememorar, ni programar.

Ser y Providencia:

nada hay que perder, ni que ganar.

Ser y Providencia:

nada te es imposible.

La Creación es tu Hogar

y no guarda para Ti ningún secreto.

25/04/2010 17:56. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXXIII-XXXXVII)

XXXXIII

Pretender tomar el Yo Verdadero para servirse de Él

es el mayor de los extravíos del ego.

Es así como el pequeño yo

crea ilusiones que califica de espirituales,

entrando y saliendo en el supermercado espiritual.


La espiritualidad no son normas de sentido común,

que deberían aplicarse a la organización social

o al estilo de vida;

tampoco son las energías y chakras

que conectan al ser humano como en el entorno y el Cosmos,

que se subliman en clave espiritual debido a la ignorancia.


El Espíritu es el Ser.

El Ser es Todo, Es y No es.

Espiritualidad es sentir el Ser

y sumergirse en él siendo lo que se Es

y lo que no se Es.


XXXXIV

La ignorancia origina todas las formas de dualismo;

inventa la oposición entre el reposo y el no-reposo,

entre la calma y la inquietud,

entre la quietud y el movimiento,

entre el bien y el mal,

entre lo bello y lo feo,

entre lo fino y lo tosco,

entre yo y tú.


Todas las dicotomías son fruto de la ignorancia

y de las ficciones mentales.


XXXXV

La mente no es ecuánime, ni consigo misma ni con nada;

tiene prejuicios en favor y en contra de sí y de todo.

Nada puede ver objetivamente,

es ciega ante lo Real.


Ser es lo único Real.

Está más allá de toda noción de bien y mal,

más allá de los opuestos.


La iluminación destruye todo apego,

toda ficción, toda dualidad;

es ajena a cualquier aversión.


XXXXVI

Visiones en sueños, flores de aire:

¿por qué esforzarnos en recogerlas?.

¡Qué la ganancia y la pérdida,

lo verdadero y lo falso

desaparezcan de una vez por todas!.


XXXXVII

Los ensueños son ilusiones

y las flores nunca brotan en el cielo;

son invenciones de la imaginación

y no merecen ser considerados.


Ganancia y pérdida, correcto y erróneo,

éxito y fracaso, rudo y fino,…

¡Deja que se vayan todos!.

Son flores en el aire

y la confusión nos atenaza cuando nos aferramos a ellas.

18/04/2010 00:15. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXX-XXXXII)

XXXX

El ignorante se pone trabas a sí mismo

y se encarcela en un grado de consciencia

que defiende con vehemencia,

blandiendo opuestos y dualismos

para sostener sus tesis y antitesis.


El ignorante se implica emocionalmente,

ve diferencias en todas partes

y divide el mundo en función de su particular grado de consciencia.

Se encadena a sí mismo en tal grado

y rechaza aquella parte de la Vida que no considera suya,

pues no agrada a sus juicios, criterios y opiniones.


El ignorante llama bueno y bien a lo que considera adecuado;

y a lo que no, malo y mal.

Denomina amor a sus afectos y predilecciones;

a lo que carece de estos, su amor no llega ni pertenece.


XXXXI

El sabio ve todas las cosas como parte del Uno

y disfruta la Consciencia Perfecta:

no se identifica con grado alguno de consciencia

y es la Consciencia misma, en todos sus grados y en ninguno.


El sabio conoce que la Consciencia Perfecta

no es el grado más elevado de consciencia,

sino ser al unísono y sin fisuras todos los grados posibles.

No se encarcela en un grado del termómetro, por alto que sea,

sino que se sabe la Temperatura.


El sabio actúa y parece que no lo hace,

ya que en es en la no-acción como se produce su acción.

Aparenta estar en quietud, pero es movimiento;

aparenta estar en movimiento, pero es quietud.

Práctica el arte de no hacer nada;

y así es como hace Todo.


El sabio actúa sin emoción,

pero se Conmueve en Compasión,

desbordado de Amor Incondicional.

Lo que es su Ser: Amor


XXXXII

Las cosas no conocen distinciones.

Las valoraciones y opiniones

nacen de nuestro apego;

y éste de nuestro ego, nuestro pequeño yo,

que es sólo una creación mental.


Todas las cosas son iguales en su Esencia,

y en ella se unen con nuestro Yo Verdadero,

creación divina y base de nuestra divinidad.

Aferrarse a unas y abandonar otras es vivir en el engaño.


Si discriminas, te pones en manos del ego

y, por tanto, de los juegos de la mente.

Si unificas, tu vida es impulsada por el Yo Verdadero

y, por tanto, por tu divinidad.

09/04/2010 12:54. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXVII-XXXIX)

XXXVII

¿Dónde está el Ser?;

¿lo puedes acaso guardar?;

¿permanecerá o se irá?.


El Ser en ninguna parte está

y en todas Es.


En todos lados y en ninguno te espera

para unir Su naturaleza a la tuya,

desencadenarte de los problemas

y proporcionarte la libertad que Él Es.

XXXVIII

No canses tu mente

agotándola con disquisiciones vanas

acerca de qué es real y qué no lo es,

sobre qué significa aceptar y qué rechazar.


Las conjeturas y ficciones desgastan la mente

y su malestar fatiga el alma,

alejando su vibración de la del Espíritu.

¿Para qué huir de esto y acoger aquello?.

XXXIX

Si quieres conocer al Ser Uno,

tu propio Ser,

no detengas tu experiencia sensorial,

ni albergues ningún prejuicio

contra los objetos de los sentidos,

sea cual sea su condición o clase.


Cuando no los detestes más,

ni los enjuicies, ni los etiquetes,

alcanzarás la iluminación

y la proyectarás en tu cotidianeidad

sin acordarte siquiera que disfrutas de la misma.

05/04/2010 17:36. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXVI)

Sigue la naturaleza de las cosas,

sin que tus pensamientos se aferren a ella,

sin juicios ni preferencias.

En caso contrario,

te desviarás de la verdad

y te sumirás en el malestar interior

derivado de negar tu propia Esencia.

01/04/2010 00:39. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXV)

Ser es Ser y No Ser.

No le des más vueltas;

no elijas, ni selecciones, ni discrimines.

Sólo así serás libre

y estarás libre de todo tormento.

31/03/2010 02:07. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXIII)-(XXXIV)

XXXIII

Tampoco te apegues a la Unidad

pues perderás toda mesura

y emprenderás un camino sin salida.

Nada prefieras, ¡nada!:

ni siquiera el placer interior

que la sensación de Unidad proporciona.

XXXIV

Deja a tu Esencia ser lo que Es:

en ella nada se mueve, ni está quieto;

si intentas cogerla, agarrarás aire

y te precipitarás al vacío.

29/03/2010 13:14. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXII)

Las opiniones son inventos de la mente:

cuanto menos tardan en adoptarse,

más se demoran en desaparecer.


Cuanto más deprisa creas ir,

más lenta será tu inmersión en la Consciencia Perfecta

que canta y baila dentro de ti.

26/03/2010 01:18. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXXI)

Tu Esencia es infinita;

en ella nada es fácil, ni difícil.

Tu Esencia abarca todas las cosas

y no sabe de prejuicios ni opciones.

A ella conducen todos los caminos

porque ninguno a ella lleva.

24/03/2010 12:08. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXX)

No distingas entre lo sutil y lo grosero;

¿cómo tomar partido por éste contra aquel?.

¡Qué perdida de energía escoger entre vasto y fino!.

Todas las cosas nacen del Uno y en el Uno son una.


Cuando no se discrimina entre esto y aquello,

desaparecen las visiones parciales y preconcebidas;

y la paz y la libertad emanan del Ser,

brotan de quien es la Paz y la Libertad radicales e intrínsecas.

23/03/2010 16:32. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Hsin Sin Ming: Meditaciones (XXIX)

Ser Uno, Ser.

Vibración sin palabras.

Siéntelo, porque eres Tú.

Es tu Ser y tu No Ser;

es el Ser y No Ser de Todo.


En Él, sujeto y objeto se identifican.

Cada uno, sujeto y objeto,

contiene en sí todos los opuestos,

las totalidad absoluta de las cosas.

Y en la Unidad del Ser los dos son uno,

pues Todo es el Ser Uno.

23/03/2010 16:26. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.

Meditaciones

  Subscribo y apoyo la intención de mi querido amigo Emilio Carrillo (http://emiliocarrillobenito.blogspot.com) de difundir el poema de un autor antiguo casi desconocido llamado Seng Tsang, que echa sus raices en el Zen y el Taoísmo chino. El poema se títula Hsin Sin Ming.

I

No es difícil encontrar:

no es complicado descubrir tu Ser Profundo, tu Verdadero Yo.

Simplemente, ¡deja de buscar!.


Cesa de aceptar y rechazar posibles caminos para llegar a él;

evita elegir, elude toda preferencia;

libérate del odio y del amor.


Tu Ser Profundo se hará entonces en ti

con toda claridad, en toda su plenitud.


II

La más leve señal de preferencia, elección o juicio,

aunque sólo te alejes de tu Ser Profundo el grosor de un cabello,

provocará una sima tan honda

como si se separaran Tierra y cielo.


Si deseas que tu Yo Verdadero se manifieste,

no abrigues ningún pensamiento

ni a favor ni en contra de nada.


III

El conflicto entre el pro y el contra,

lo que amas y lo que no amas,

lo que te gusta y lo que te disgusta,

las opiniones y los argumentos,

las disputas y los deseos de la mente:

estas son las enfermedades del alma,

las que la alejan de la libertad del Ser Profundo

y la someten a la tiranía del ego.


IV

Sumérgete en tu interior, en el Ser que Eres,

allí donde la quietud es absoluta.


Nada hondo hay en las aguas superficiales;

chapoteando en ellas todo se turba, nada se gana:

te fatigarás en vano procurando apaciguar tu alma.


V

Tu Ser es Perfecto,

engloba todas las dimensiones,

los Universos, los Omniversos,

los Tiempos Paralelos, los Espacios.


Nada tiene en carencia,

nada en exceso;

nada le queda fuera,

todo, hasta el Vacío, le queda dentro.


VI

Tu Ser es el Todo

y sólo una ilusión te separa de Él:

la ficción de que lo conforman partes

entre las que tu mente y tu alma pueden elegir.

Entonces pierdes de vista tu Esencia

y olvidas que Eres lo que Eres:

el Todo, el Ser.


VII

Tu Ser es Perfecto

y es Todo,

incluso el Vacío,

incluso el No Ser.

Tu Ser Es.


VIII

Los juicios bloquean el fluir natural de tu Ser Profundo

e irritan la mente, que necesita silencio.

No te detengas ni en las complicaciones exteriores,

 

ni en el vacío interior.

No persigas el mundo sometido a la casualidad,

no te aferres a las apariencias, a las cosas opuestas.


IX

Acepta los dualismos con imparcialidad

y no perderás el tiempo en elecciones insubstanciales.

 

Si el Espíritu permanece en paz en el Uno,

las perspectivas dicotómicas desaparecen,

los opuestos se desvanecen por sí mismos.


X

Siguiendo la dualidad, te estarás extraviando,

Irás lejos del centro, que es donde se halla el equilibrio.


Si vas de uno a otro, hacia cualquiera de los innumerables opuestos,

perderás de vista el Todo,

 

no podrás adquirir consciencia del Uno.


XI

Cuando la actividad cesa y la pasividad prevalece,

ésta, a su vez, no es sino más activa:

la Quietud es Movimiento;

el Movimiento es Quietud.


Quietud y Movimiento,

eso, Todo, eres Tú.


XII

Tu Yo Verdadero es Uno y es Todo;

e ineludiblemente es, a la vez, Ser y No Ser.


Decidir lo que es, es determinar lo que no es.

Pero determinar lo que no es te puede ocupar tanto

que se convierta en lo que es.


XIII

Cuando la Unidad de Todo no es comprendida hasta el fondo,

el error se manifiesta de dos maneras:

el rechazo de la realidad,

que puede llevar a su negación;

y detenerse en el vacío,

que puede llevarte a una contradicción contigo mismo.


XIV

Frases huecas, juegos del intelecto,

cuanto más te entregas a ellos

más olvidas tu Esencia,

más alejas tu cuerpo y alma de tu Ser Profundo,

más protagonismo adquiere el ego

y más limitada conviertes tu existencia.


XV

Deja de hablar y especular

y tu Yo Verdadero todo lo inundará,

todo lo absorberá, todo será.


Si suprimes los discursos, opiniones y elecciones,

no habrá lugar al que no puedas ir libremente,

nada te será imposible.


XVI

Tú eres el origen y razón de ser de cuanto es,

sin distingos de ningún tipo.


Cesa en tu lucha contra lo que es, contra la Vida,

interioriza que Todo es Perfecto

y deja de pensar en metas

y que de ellas depende tu éxito.


XVII

Si corres tras las apariencias e ilusiones,

te alejarás del Principio y olvidarás la Realidad.


Si regresas a la raíz y te afianzas en tu Ser,

permitirás que todas las cosas fluyan hacia su origen,

es decir, hacia ti,

constando la armonía, el sentido de la existencia

y tu poder Creador.


XVIII

El reencuentro con lo que Eres

genera la “iluminación”.

Transciendes, entonces, el “vacío” del mundo

y su oposición a ti mismo.


El reencuentro lo experimentarás tan natural,

que la propia “iluminación” carecerá de entidad

desde la perspectiva de tu Ser.


XIX

Si crees que acontecen cambios

en el mundo exterior, en aquello que te rodea,

se debe a tu ignorancia,

que los hace parecer reales.


El Ser y tú Ser es Uno y es lo Real.

Y es inmutable e inalterable.

Si consideras que hay transformaciones

es por causa de las opiniones, los juicios y los dualismos

que atiborran tu mente.


XX

Pon término a la deriva mental,

establécete en la Quietud y el Movimiento

y, desde la Paz Completa y el Silencio Absoluto,

haz tuya la Verdad de que no hay que buscar la verdad.


Basta con que pongas fin al juego de la mente.

Si eliges, prefieres o discriminas,

equivocas el camino;


XXI

Deja de buscar y escoger,

no te hundas en los opuestos,

evita las dicotomías.


Si hay el menor rastro de sí o de no,

el Espíritu queda olvidado en un laberinto de complejidades.

En cuanto tu mente establece el bien y el mal,

surge la confusión y el engaño

y el ego sustituye al Yo Verdadero al frente de tu vida.


XXII

La dualidad existe en razón de la unidad,

pero no te aferres a esa unidad.

Tu Espíritu es el Ser Uno,

no te apegues ni siquiera al uno.


XXIII

Cuando el Ser Profundo toma el mando de la vida,

el ego se diluye junto con su mar de confusiones mentales.

La complejidad desaparece,

la multitud se unifica

y nada puede ya ofenderte, ni perturbarte.


XXIV

Quietud y Movimiento en lo hondo de tu Ser profundo:

permanece en este estado, tu estado natural,

y la sonrisa de tu Ser borrará todo interrogante,

toda mueca de disgusto o desagrado.


XXV

Cuando el Ser Profundo llena nuestra vida,

es como si el Ser Profundo no existiera.


Su luz muestra la realidad: Todo es Uno,

sin dicotomías ni ambivalencias.

Lo inofensivo y lo dañino dejan de existir,

nada nos ofende, nada nos turba.


XXVI

Los sujetos se diluyen cuando son liberados de sus objetos,

al igual que los objetos cuando son liberados de sus sujetos.


El sujeto desaparece tras el objeto,

el objeto se desvanece con el sujeto;

el sujeto se calma en cuanto cesa el objeto,

el objeto cesa en cuando el sujeto se calma.


XXVII

El objeto es objeto por el sujeto;

el sujeto es sujeto por el objeto.

El Ser que Somos no conoce fragmentaciones;

la mente es la que divide, fabricando dualidades.


XXVIII

Sujeto y objeto no existen

en la unidad de nuestro Yo Verdadero;

Sin embargo, son imprescindibles

para que se justifique nuestro pequeño yo, el ego.


En el Ser, nada son.

Fuera de Él, adquieren apariencia de realidad,

engatusan a los sentidos físicos

y agotan con vaivenes a la mente.

20/03/2010 15:05. juanluna #. Meditación;Hsin Sin Ming;Emilio Carrillo No hay comentarios. Comentar.


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